¿Un toro se aventó de un techo para embestir personas? la verdad detrás del video viral
El clip ha sido difundido en redes sociales, algunos usuarios lo han 4dado por cierto sin hacer la verificación adecuada de la información, mientras que otros han puesto en duda su autenticidad

EL HERALDO DE MÉXICO
Los videos con inteligencia artificial son cada vez más difíciles de detectar. Uno de los clips que se está viralizando a las redes sociales incluye el momento en el que un toro se tira desde la azotea de un edificio y posteriormente intenta embestir a varias personas que se encuentran en el lugar.
Si bien el clip puede ser pasado como verdadero por algunas personas, basta con poner atención detallada a las acciones que ocurren en este para desmentirlo. En primera instancia se encuentra el hecho de que no ha sido publicado por algún medio de comunicación reconocido.
El mayor eco que ha tenido se encuentra en X, antes Twitter, donde la gente se ha cuestionado su autenticidad o lo ha mostrado como un hecho insólito y digno de ser rescatado, lo cual evita que este sea rastreado a su fuente original.
Desaparición de miembros del toro, indicios de que hubo IA detrás del video
En primera instancia se encuentra el hecho de que las articulaciones del animal cambian de manera sutil. Si bien la persona que armó el promt se fijó en diversos elementos que hicieran parecer a la secuencia de imágenes como realista, hay diversos aspectos que escapan de su control, dentro de los cuales se encuentran los siguientes:
- Los cuernos del toro aparecen y desaparecen.
- Las pezuñas del toro cambian de forma, color o desaparecen.
- La cola del animal se mueve de manera anormal.
- Los genitales del toro cambian de ubicación durante la caída.

El toro cae sin daños, atraviesa a las personas y nadie se espanta
Una de las cuestiones más importantes a la hora de determinar si un video está hecho con IA es el análisis del contexto. En esta ocasión, se puede ver cómo el animal cae desde una distancia de al menos tres pisos de altura, atraviesa una lona y cae al suelo. Posterior a esto, el toro se levanta como si nada hubiera pasado.
A esto se suma que los peatones que están al rededor no reaccionan como lo haría alguien en peligro. Incluso algunos parecen acercarse a él.

La cereza del pastel es el hecho de que el animal camina por la zona mientras algunos se separan de su marcha. No obstante, algunos son tocados por los cuernos sin que estos los lastimen o siquiera incidan en su movimiento, lo cual es físicamente imposible.
En conclusión, este caso es un recordatorio de que la tecnología de generación de video ha alcanzado un nivel de realismo sorprendente, pero no perfecto.
Entrenar el ojo ante los pequeños fallos físicos y tecnológicos, además de acudir a fuentes verificadas, sigue siendo la herramienta más efectiva para no caer en la desinformación que hoy circula a la velocidad de un clic.
