Se busca candidato
Cada que hay una elección en puerta siempre es lo mismo. Parece que las cosas no cambian. Es por eso que una y otra vez, los candidatos nos echan encima la misma historia, el mismo proyecto, el mismo plan y todo lo demás que ya nos lo sabemos casi de memoria. Cada que se aproximan las campañas a diputado local o a presidente municipal, casi no hay sorpresas en cuanto a sus rollos.
Cuando se suelte el primer candidato, nos hablará de lo mismo: de resolver los problemas más urgentes del Oaxaca actual, del desempleo, de la pérdida del valor al trabajo, de los alarmantes índices de miseria, de la corrupción, de la violencia y, sobre todo, del rescate de los valores, la falta de servicios y de oportunidades.
De lo que no nos hablaran los candidatos, será de carácter. El carácter es la motivación interna para hacer lo correcto cueste lo que cueste. El carácter es la decisión diaria. Es decidir, ser veraz, tener paciencia, ser leal. El carácter es lo más importante para cualquier persona sin importar su tamaño, condición social, raza, religión o situación.
Le pregunto a los lectores: ¿ustedes conocen a alguno de los precandidatos que cuente con carácter? ¿Alguno de ellos ha sido veraz en sus palabras? ¿Alguno de ellos concluyó satisfactoriamente su período correspondiente por eso ahora se lanza como precandidato? ¿Alguno de los precandidatos ha sido leal con sus electores, quienes lo llevaron al cargo de diputado y ahora patea esa responsabilidad para irse a buscar otra chamba?
He oído políticos que presumen ser personas de carácter. Creen que por ser enojonas o gritonas o mandonas tienen carácter. Estas personas dicen eso porque desconocen lo que es el dominio propio.
Si un candidato dice que tiene carácter sólo porque todos en su oficina le temen, habrá que decirle que porque no tiene ningún control sobre su persona, no sirve ni para candidato. O lo que es lo mismo, no tiene carácter y si no tiene carácter no tiene dominio propio.
El carácter de una persona se conoce cuando esta sola. Cuando nadie la ve. Ahí es donde verdaderamente se conoce el carácter. Ese es el momento donde la persona es.
La mayoría de los políticos nos hablan de ellos como la integridad misma. Todos, en su publicidad para determinado cargo, siempre nos restregan en la cara y en las orejas que son honestos. Hay un dicho popular que dice: dime de que presumes y te diré de que careces.
Habrá que preguntarle a estos candidatos: ¿ves pornografía cuando estás solo? ¿Has robado cuándo nadie te ha visto? ¿Has mentido? ¿Has deseado a tus electoras? ¿Has traicionado? ¿Has abandonado tu trabajo por otro, seguramente más redituable, cuando habías dado tu palabra que no lo dejarías? ¿Le has sido fiel a tu esposa? ¿Te has divorciado?
Si te identificaste con alguna de estas preguntas, seguramente no tienes carácter. Tampoco tienes control sobre ti mismo. En fin, pues, eres una persona de doble ánimo, de doble cara. Eres un hipócrita, pues. Si no has podido cumplir en tu casa por tu carácter tan débil, ¿con qué cara vas a salir a la calle a pedirle el voto a los ciudadanos?
Para los que no lo sepan, casi 20 diputados locales están dispuestos a dejar su responsabilidad, la que les otorgó el pueblo, para buscar hoy otro hueso y no quedarse sin lana en unos cuantos meses.
Si alguno de estos queda como candidato ¿creen ustedes, amigos lectores, que pueda ejercer un buen papel sin carácter? La pregunta es: ¿quién podrá sacar a Oaxaca de donde está?
Twitter:@horaciocorro

