Organizaciones oaxaqueñas solicitan al papa la investigación de pederastia por parte del sacerdote Gerardo Silvestre Hernández

Redacción

En el marco de la visita que realizará el papa Francisco a México, integrantes de organizaciones sociales le exigirán a la máxima autoridad de la grey católica intervenga para que el sacerdote Gerardo Silvestre Hernández sea juzgado y reciba la sentencia correspondientes, luego de haber sido acusado de abusar por años de niños indígenas.

Los representantes del Foro Oaxaqueño de la Niñez (FONI) indicaron en conferencia de prensa que de mano de 18 asociaciones civiles de la entidad y sacerdotes, harán un llamado al Sumo Pontífice para que el sacerdote sea juzgado tanto por la ley civil como por la clerical, pues los actos que realizó no pueden quedarse impunes.

Dentro de la solicitud que harán llegar al Papa estará una carta escrita por las madres de víctimas de pederastia, donde narrarán el peregrinar que han recorrido desde que estos hechos lamentables marcaron su vida para siempre, con lo que esperan lograr que se cambien los mecanismos institucionales de la iglesia católica para dejar de proteger a sacerdotes pederastas.

La encargada de redactar la carta fue Narcisa Mendoza, quien el pasado 5 de noviembre plasmo en un documento la solicitud de hacerle justicia a su menor hijo, quien se comprobó fue abusado sexualmente por el sacerdote Gerardo Silvestre Hernández.

imagesEl sacerdote y también activista Alberto Athie Gallo, detalló entre los documentos a entregar se encuentra la solicitud de que el sacerdote sea juzgado en México, y se busquen los mecanismos para no descalificar a las víctimas quienes aparte de sufrir el maltrato son señalados y condenados por denunciar los abusos.

“…la pederastia se encuentra vigente en el país y la máxima autoridad de la iglesia católica debe enterarse para que se castigue a los culpables y se procure el bien de las víctimas, pues hasta el momento quien debió hacer las denuncias no lo ha hecho”, sostuvo.

En este contexto, los representantes de las organizaciones señalaron el arzobispo José Luis Chávez Botello no ha hecho las denuncias correspondientes, y por el contrario se han destituido y descalificado a quienes han hecho las denuncias.

El Arzobispo lejos de investigar los hechos, suspendió de sus funciones al sacerdote Apolonio Merino Hernández quien fue el que se atrevió hacer las denuncias, y quien como recompensa recibió solo la suspensión como representante de la iglesia católica ante la comunidad.

Chávez Botello supo de la comprobada homosexualidad del padre Silvestre desde que era seminarista y aun así decidió ordenarlo, a pesar de que se le recomendó que no fuera ordenado por esta preferencia, señalaron los denunciantes.

“Como organización hemos contado más de cien casos de abuso, el párroco fue denunciado y desde el 29 de noviembre del 2013  está recluido en el centro de Reinserción Social 12 pero no se le ha dictado sentencia”, detalló.

Por ello y para buscar la justicia buscaran al Santo Padre a quien clamarán ayuda para que después de varios años por fin las docenas de niños abusados puedan tener justicias.

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