Ernesto Vargas se lava las manos tras agresión de Elemtno de la Guardia Nacional

REDACCIÓN
La violencia y los señalamientos que involucran a presuntos colaboradores del Ayuntamiento de la Villa de Zaachila ponen en entredicho al gobierno municipal encabezado por Ernesto Vargas López, quien, lejos de ofrecer explicaciones claras, optó por deslindarse de los involucrados en la agresión contra un elemento activo de la Guardia Nacional.
El escándalo estalló luego de que circulara en redes sociales un video en el que se observa la golpiza contra el integrante de las fuerzas federales. Entre las personas identificadas públicamente como presuntos participantes aparece Octavio Pacheco Santos, conocido como “El Pelón” o “Tavo Loco”, quien presuntamente trabaja en el Instituto de la Función Registral del Estado de Oaxaca (IFREO).
Pero el asunto va más allá de una agresión. Los señalamientos apuntan a una presunta cercanía de Pacheco Santos con el presidente municipal, a quien habría acompañado como colaborador y elemento de seguridad personal. Una situación que obliga al edil a aclarar qué tipo de relación mantiene con las personas señaladas y si existen vínculos con su administración.
También se ha cuestionado la presunta condición laboral de Pacheco Santos dentro de la nómina estatal, así como la participación de otras personas relacionadas con el entorno municipal y el transporte local.
Sin embargo, Ernesto Vargas López parece considerar que un simple deslinde es suficiente para sacudirse la responsabilidad política que representa este escándalo. Hasta ahora, su posicionamiento no ha despejado las dudas sobre sus presuntos colaboradores ni ha ofrecido información contundente sobre las acciones emprendidas para esclarecer los hechos.
¿Así gobierna Ernesto Vargas López? ¿Con colaboradores señalados por participar presuntamente en actos de violencia y después con un deslinde para evadir los cuestionamientos?
Zaachila no necesita explicaciones a medias ni autoridades que se escondan detrás de comunicados. Necesita un presidente municipal que dé la cara, aclare los señalamientos y explique qué ocurre dentro de su administración.
La agresión contra un elemento de la Guardia Nacional debe investigarse a fondo y alcanzar a todos los responsables, sin protección por cargos, amistades o cercanía política.
La ciudadanía tiene derecho a saber quiénes rodean al presidente municipal y si existen funcionarios o colaboradores involucrados en estos hechos.
