Emanuel Navarrete tendrá pelea de unificación contra O’Shaquie Foster tras autorización de la WBO
Navarrete y Foster acordaron enfrentarse el próximo 24 de octubre en San Antonio, Texas, en una pelea por los cinturones superpluma de la WBO, IBF y WBC.

EL HERALDO DE MÉXICO
La Organización Mundial de Boxeo (WBO) autorizó de manera unánime al campeón superpluma para enfrentar a O’Shaquie Foster en una pelea de unificación de tres títulos, dejando en pausa su obligación como retador mandatorio.
La decisión fue comunicada este martes por Gustavo Olivieri, presidente del organismo, quien informó que el Comité Mundial de Campeonatos aprobó una excepción para que Navarrete pueda disputar los cinturones de la WBO, la Federación Internacional de Boxeo (IBF) y el Consejo Mundial de Boxeo (WBC) antes de cumplir con su defensa obligatoria.
El acuerdo abre oficialmente el camino para uno de los combates más importantes de la división de las 130 libras. Navarrete es actualmente campeón de la WBO y la IBF, mientras que Foster posee el cinturón del WBC. Ambos habían llegado previamente a un acuerdo para enfrentarse el 24 de octubre en San Antonio, Texas, aunque faltaba resolver la participación del organismo con sede en Puerto Rico.
Para el mexicano, la oportunidad representa mucho más que la posibilidad de sumar otro cinturón. Después de conquistar títulos mundiales en tres divisiones, Navarrete tendrá por segunda ocasión la posibilidad de disputar una pelea de unificación ante otro campeón mundial.
El “Vaquero” hizo historia al convertirse en campeón mundial en las 122, 126 y 130 libras. En febrero pasado dio un paso más en la categoría superpluma al derrotar por nocaut técnico a Eduardo “Sugar” Núñez y arrebatarle el campeonato de la IBF, con lo que se convirtió en monarca de dos organismos en la división. Su récord profesional es de 40 victorias, dos derrotas y un empate, con 33 triunfos por la vía rápida.
Ahora, el objetivo es todavía mayor: reunir tres de los cuatro principales cinturones de la categoría un paso muy importante de camino a la corona indiscutida.
Foster, por su parte, llegará como campeón del WBC y con marca de 25-3 y 12 nocauts. El estadounidense es reconocido por su boxeo técnico, movilidad y capacidad para contragolpear, características que representan un desafío distinto para el estilo de presión y volumen que caracteriza al mexicano.
La WBO pone una condición
La autorización del organismo no significa que Navarrete haya quedado exento de enfrentar a su retador obligatorio. Se estableció como condición que el ganador de la unificación deberá enfrentarse posteriormente al retador mandatorio del organismo dentro de los 180 días posteriores al combate de unificación.
La medida permite que Navarrete y Foster puedan resolver primero quién es el dueño de los cinturones de la WBO, IBF y WBC, pero mantiene vigente la obligación del campeón frente al contendiente que corresponda.
La resolución llega después de semanas de incertidumbre, debido a que se había ordenado previamente una pelea entre Navarrete y el filipino Charly Suárez. El enfrentamiento entre ambos terminó originalmente con triunfo del mexicano por decisión técnica, pero posteriormente fue cambiado a un “no contest” debido a la forma en que se produjo el corte que puso fin al combate.
Con la excepción aprobada, el “Vaquero” puede dejar momentáneamente de lado esa obligación para perseguir una de las asignaturas pendientes de su carrera: aspirar a convertirse en campeón indiscutido.
