‘El Tanque’, principal operador financiero del CJNG desde 2024; red de robo de combustible se extendía a EU
EU lo identificó como uno de los principales operadores financieros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuya red de robo y comercialización ilegal de combustible se extendía desde su natal Veracruz hasta el mercado estadunidense.

MILENIO
M+.- Desde hace dos años, agencias estadunidenses dieron seguimiento a las actividades de Iván Cazarín Molina, El Tanque, más allá de su cercanía con El Mencho, por una red de robo y contrabando de hidrocarburos que llevaba combustible de Pemex hacia Estados Unidos.
El gobierno de ese país lo identificó como uno de los principales operadores financieros del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuya red de robo y comercialización ilegal de combustible se extendía desde su natal Veracruz hasta el mercado estadunidense, particularmente por el estado de Texas.
Cifras de Pemex establecen que, en el marco de la operación de este capo, las tomas clandestinas en Veracruz pasaron de 273 en el año 2021 a 677 para 2022, lo que significó un alza del 148 por ciento. Y de este año a 2023 creció un 115 por ciento, al registrar mil 454 tomas clandestinas; finalmente, registró una baja de 71 por ciento, con un total de 421, año en que fue detectado por las autoridades estadunidenses.
En el apogeo de El Tanque en Veracruz, la ordeña de combustible a Pemex tuvo su pico en 2023, principalmente en municipios como José Azueta, Juan Rodríguez Clara, Isla, Tierra Blanca, Tres Valles y Coatzacoalcos, es decir, en el sur del estado, desde donde proyectó su presencia hacia entidades como Tabasco y Oaxaca.
Agencias estadunidenses dieron a conocer que el negocio comenzó con la extracción ilegal de combustible mediante tomas clandestinas en ductos de Pemex, para posteriormente trasladarlo a instalaciones de almacenamiento cercanas a la ciudad de Veracruz, donde disponía de tanques con capacidad para millones de litros.
Una parte del hidrocarburo fue comercializada mediante una red de gasolineras que operaron bajo la apariencia de negocios “fachada”, mientras que otra era vendida a intermediarios mexicanos, quienes luego lo introducían al mercado estadunidense, principalmente en Texas.
De esta manera, el combustible robado de instalaciones mexicanas terminó convertido en una fuente de financiamiento transfronteriza para el CJNG, organización que, según documentos del Departamento del Tesoro, había encontrado en el robo de hidrocarburos una de sus principales actividades ilícitas alternas al narcotráfico.
Para hacer funcionar esa operación, Cazarín Molina se apoyaba en familiares y colaboradores que figuraban como representantes o responsables de empresas relacionadas con el almacenamiento, transporte y comercialización de combustibles.
Estructura de la red que encabezaba Iván Cazarín Molina, El Tanque | Departamento del TesoroEl 10 de septiembre de 2024, el Departamento del Tesoro documentó una estructura integrada por familiares, prestanombres y empresas aparentemente legales, mediante la cual el combustible sustraído a Petróleos Mexicanos (Pemex) generaba decenas de millones de dólares anuales para la organización criminal.
La investigación derivó en sanciones contra nueve mexicanos y 26 empresas vinculadas con esa estructura, encabezada por Cazarín Molina, quien finalmente fue detenido esta semana en Zapopan, Jalisco, durante un operativo coordinado por las fuerzas federales.
De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), El Tanque, además de ser un integrante de alto rango del CJNG que formaba parte del círculo de confianza de quien fuera su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, a quien reportaba directamente sobre sus actividades, contaba con una red nacional para la comisión de delitos, aunque su base de confianza se posó en sus familiares y empresas diversas, como gasolineras.
Entre ellos, las autoridades estadunidenses identificaron a su hermano mayor, César Cazarín Molina, El Tornado, también integrante del CJNG, quien, pese a estar en prisión, continuaba vinculado con actividades de la organización.
Otro beneficiario que operaba bajo iguales circunstancias era su suegro Domingo Medina Díaz, El Mingo, pues de acuerdo con la OFAC, la cárcel no le impedía su participación en las actividades criminales.
La estructura se extendió a su sobrino Jahir Cazarín Ramos, quien aparecía como prestanombres o directivo de empresas relacionadas con los hidrocarburos.
Entre los operadores financieros identificados por la autoridad de Estados Unidos figuraban José Saúl Rodríguez Hernández, señalado como representante de diversas compañías, y Gerardo Alvarado Castillo, relacionado con una empresa dedicada al transporte de materiales peligrosos.
El rastreo estadunidense permitió identificar 11 empresas gasolineras establecidas en Veracruz, además de una compañía transportista y otra constructora que presuntamente apoyaban las actividades ilícitas de Cazarín Molina.
Entre los establecimientos sancionados están EtanoFuel, Biocombustibles El Jícaro, Dos Océanos Paso del Toro, Rapicombustibles de Veracruz y Magnocombustibles de Veracruz; compañías a las que se sumaron otras 13 empresas relacionadas con Rodríguez Hernández, utilizadas de acuerdo con la agencia del Tesoro dentro de la estructura empresarial vinculada con El Tanque.
En tanto, las sanciones estadunidenses incluyeron el bloqueo de bienes e intereses patrimoniales sujetos a la jurisdicción de ese país y restricciones para realizar operaciones financieras con las personas y empresas señaladas.
La OFAC, por su parte, advirtió que el robo de combustibles representaba una fuente de ingresos fundamental para las organizaciones criminales mexicanas, además de ocasionar pérdidas multimillonarias al gobierno mexicano.
Dos años después de aquellas sanciones, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la captura de El Tanque, a quien se identifica como líder regional del CJNG con operaciones, al menos en los estados de Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla.
García Harfuch informó la detención de ‘El Tanque’ | CuartoscuroDe acuerdo con las investigaciones del Centro Nacional de Inteligencia, Cazarín Molina presuntamente también está relacionado con lavado de dinero, tráfico de drogas y armas, homicidios, extorsión y robo de vehículos y mercancías.
Entre otros delitos de alto impacto, a Cazarín Molina se le vincula con el ataque contra un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana ocurrido el 1 de mayo de 2015, durante un operativo desplegado contra el CJNG en Jalisco, en el que usó un arma RPG.
Desde entonces, su búsqueda se intensificó a través de la Defensa, Marina, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad.
