La radio y el radio

por Horacio corro Espinosa

Seguramente al morir, en 1897, el famoso físico alemán Heinrich Hertz, no tuvo idea de lo que su descubrimiento iba a provocar en el siglo XXI: se trata del sonido logrado gracias a las ondas electromagnéticas, lo que actualmente es la radiodifusión.

Radio tiene que ver con geometría y con anatomía. Y radio también es un metal descubierto por Pierre Curie y su esposa, María Sladowska, más conocida y famosa como María Curie.

En nuestro medio, la radio y el radio son esto que tu escuchas: es decir, tu escuchas en el radio (en masculino) los trabajos de la radio (en femenino porque es abreviatura, apócope de radiodifusión, que es desde 1930 una industria respetable y llena de responsabilidad).

La radio, y el radio, desde el siglo pasado, llegó para no irse jamás. Así que desde esa fecha al día de hoy, llueva truene, relampaguee, haga frío, calor, este nublado, haya temblado, etc. etc. los locutores tendrán que presentarse a cabina puntualmente y sin excusa desde muy temprano, para sentarse frente a los micrófonos, frente a las consolas, y desde allí operar la magia de la tecnología moderna.

Ningún trabajador puede fallar, es más, creo que nadie, nunca, en la existencia del radio, se ha fallado, o sea, nunca se ha dejado de transmitir al aire por flojera o por impuntualidad o por cruda, a menos que haya sido por alguna falla técnica, que sí las ha habido.

Como hoy es el día del locutor y de los trabajadores de la radio y la televisión, tengo que hablar bien de ellos, pues hoy es su festejo.

En realidad, no tengo ningún dato sobre la cantidad de locutores que han pasado frente a los micrófonos de las estaciones de radio en Oaxaca. Datos que serían muy valiosos para registrarlos en una memoria histórica, que nuestra entidad no la tiene.

Los cacarizos, tengo que aclarar que no me refiero a las calles de la ciudad de Oaxaca, sino a los micrófonos, han sido los testigos fieles de cada una de las voces que han surcado los aires y han transformado vidas en muchos corazones oaxaqueños.

La vida en las estaciones de radio, por ejemplo aquí en Radiorama, es de compañerismo, donde uno quisiera estar todo el día metido entre cables, computadoras, sonidos… algo parecido al apego que se tuvo de niño en las tiendas de chocolates.

Todos los trabajadores de aquí son unas hormiguitas, entran y salen de las oficinas: unos para cubrir turno y otros porque agotaron su tiempo. Hasta en las noches se llena de gente porque la información no para. Allí están los locutores, los operadores, casi todos entre vitrinas haciéndose señas de un lado a otro para hacer un corte o salir al aire.

Supongo que hoy, como es día del locutor, no tendrán más remedio que festejarse con una comida o con una bebida, no lo sé, porque para esos menesteres, a mí ni me pelan. La cosa es que el día de locutor es para celebrarlo entre los cuates.

Hoy, por ser el día del trabajador de la radio y de la televisión, quiero felicitar a todos estos hombres y mujeres que han llevado la alegría y la diversión a todos los hogares oaxaqueños.

Twitter: @horaciocorro

horaciocorro@yahoo.com.mx

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button