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Demuele denuncia, confianza  y credibilidad en el IEEPCO

DETRÁS DE LA NOTICIA

Alfredo Martínez de Aguilar

 

  

La ya de suyo compleja y complicada madre de todas las batallas electorales a librarse en México el próximo 1 de julio, se vislumbra en Oaxaca mucho más difícil que en los 31 estados restantes.

En un ejercicio de creación de escenarios futuros lo es, por la obsesión mesiánica de corte patológico de Manuel Andrés López Obrador (MALO), quien viene por todo a sangre y fuego.

Mucho más graves son, sobre todo, los graves yerros institucionales del PRI-gobierno, pero más todavía el pésimo desempeño de los órganos autónomos que en pocos años han venido a menos.

La confianza tiene una alta carga de fe y esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea.

Y la credibilidad es un concepto que las personas utilizan para decidir si creen o no, ya que es una de las informaciones de la que no son testigos directos en consecuencia, también requiere de fe.

Ambos conceptos están íntimamente interrelacionados y caminan de la mano uno de otro, toda vez que la confianza genera credibilidad, y esta última refuerza, fortalece y consolida la confianza.

La mayor crisis que enfrentan las autoridades mexicanas y las oaxaqueñas en particular gira precisamente en torno de la pérdida de las dos ante su incongruencia, corrupción e impunidad.

La confianza y credibilidad son uno de los mayores bienes intangibles personal, familiar, social, económica, política e institucionalmente, y mucho más tratándose de organismos autónomos.

Éste es el caso del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), cuya creación y funcionamiento es sumamente controvertido y altamente cuestionado.

No es exagerado decir que la más de una vez ilegal actuación del presidente del Consejo General y del Secretario Ejecutivo del IEEPCO empaña y daña gravemente la imagen del árbitro electoral.

Sin ser agorero del desastre ni emisario del pasado como acusaba el populista Luis Echeverría a sus críticos, la situación es tan alarmante que Oaxaca es considerado nacionalmente “foco rojo”.

Prueba de ello, Dominga Escobar Luis, integrante del grupo radical de Los Pozoleros o el Bloque Negro de la Sección XXII de la CNTE seguidores de Manuel Andrés López Obrador amenazó con “vigilar” la emisión de los votos y las casillas electorales a instalarse en Oaxaca.

No hay que olvidar que a este grupo radical magisterial al que pertenece el recién liberado agitador Roque Coca Gómez, se acusó de robo de urnas, quema de papelería electoral y toma de las instalaciones del Instituto Nacional electoral en las elecciones el 7 de junio de 2015.

El juez tercero de distrito, Amado Chiñas Fuentes, otorgó libertad absoluta al activista, al supuestamente no encontrar delito alguno y por violarse sus derechos elementales de libertad, además de irregularidades en el proceso, por lo cual se determinó su liberación.

Roque Coca Gómez fue detenido el 24 de abril por autoridades federales de la Procuraduría General de la República (PGR), quienes con una orden de aprehensión entraron al domicilio y detuvieron al activista porque no acudió al juzgado a firmar su beneficio de libertad condicional.

Asimismo, para echar gasolina al fuego de la revuelta popular que estallará al perder la elección presidencial MALO, la asamblea plenaria de la Sección XXII de la CNTE podría estallar su paro laboral en Oaxaca el 21 o 28 de mayo de no tener respuestas favorables a su pliego de demandas.

Los docentes anunciaron esas dos fechas probables, las cuales serán confirmadas en la asamblea estatal el próximo 12 de mayo, curiosamente el día de la reunión de Manuel Andrés López Obrador con el magisterio radical de la Sección XXII de la CNTE en San Pablo Guelatao.

En la asamblea estatal, se tiene programado que los docentes voten si el paro será a nivel estatal o nacional, dependiendo de si se confirma la mesa única de negociación.

En el caso de Oaxaca, la Sección XXII emplazó al gobernador Alejandro Murat a dar respuesta antes del 15 de mayo a su pliego de demandas o, de lo contrario, iniciarán su movilización.

Las demandas de la Sección XXII de la CNTE son de carácter laboral, como la contratación de normalistas, el pago a jubilados, la liberación de los presos políticos, y en el colmo del cinismo la libertad de los maestros secuestradores y la compra de vehículos nuevos para los dirigentes, entre otros.

Se tiene previsto que el 15 de mayo el magisterio oaxaqueño marche masivamente en la capital para conocer la respuesta a su pliego de demandas por parte del gobierno del Estado.

¡En tales condiciones vaya golpe demoledor entre ceja, oreja y madre, al Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca, asestado internamente a la confianza y credibilidad por las ilegalidades de su consejero presidente!

¡Imagínese, querido lector, el árbitro electoral es exhibido públicamente como “mapache electoral” por la digna y valiente denuncia del Contralor General del propio IEEPCO, Esteban Ortiz Rodea!

El portal Cuarta Plana publicó bajo la firma de la Redacción, que sin informar al Consejo General en 2016, indebidamente el IEEPCO imprimió boletas electorales extras al proceso electoral a Gobernador del Estado de Alejandro Murat.

La Contraloría General del Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO) detectó graves irregularidades en la compra de material electoral

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