Reducir carne roja, ¿ayuda al antienvejecimiento?
CIUDAD DE MÉXICO.
Hay en el mercado diferentes productos que según brindan resultados grandiosos para evitar el envejecimiento, pero una forma de hacerlo es reducir el consumo de carne roja y de productos procesados, así como elevar el consumo de verduras y frutas.
Según un estudio de la Universidad de Glasgow, desarrollado por el Institute of Cancer Sciences en 2016, señala que las dietas pobres en verduras y frutas y con alto contenido de carne roja elevan los niveles de fósforo en el organismo, que esto lleva a acelerar el proceso de envejecimiento.
Mireia Benlliure, farmacéutica y nutricionista en la Unidad de Salud Deportiva del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, recalca que, a partir de la madurez, y en edades más avanzadas, la mejor fórmula para “lucir un aspecto saludable durante más tiempo” es la reducción del consumo de carne y alimentos procesados.
Señala que una dieta antienvejecimiento debe partir de “la base de una alimentación equilibrada y completa, potenciando el consumo de antioxidantes que nos ayudarán a contrarrestar el estrés oxidativo causante de la inflamación y el daño de los tejidos”.
LO QUE TAMBIÉN CONTRIBUYE
Los aportes extra de nutrientes antioxidantes como las Vitaminas C y E, la provitamina A y los minerales zinc y selenio, que ayudan a la producción de colágeno estarían presentes en esa forma de alimentación para ralentizar el envejecimiento.
¿DÓNDE SE ENCUENTRAN ESTOS NUTRIENTES?
En frutas frescas, como frutos rojos o cítricos, y verduras como el pimiento rojo rico en vitamina C y hojas verdes, frutos secos y semillas con alto contenido en vitamina E, minerales y omega 3, té verde (matcha) rico en antioxidantes, y cúrcuma y jengibre por sus propiedades antiinflamatorias.
TAMBIÉN ES RECOMENDABLE
- Un peso saludable
- Un porcentaje de grasa adecuado.
¿Y LOS PROBIÓTICOS?
Se debe tener buena flora intestinal mediante el consumo de probióticos y prebióticos a través de la alimentación, seguir una actividad física regular, introduciendo el trabajo de fuerza muscular y controlar el estrés y tener un buen descanso ya que dormir mal inhibe procesos de regeneración y favorece la acumulación de grasa, por el aumento de los niveles de cortisol. Del mismo modo, hay que tener una buena calidad de relaciones sociales.
CUIDAR LA HIDRATACIÓN
Existen otras dos pautas importantes en una dieta antienvejecimiento.
- Tener una buena hidratación diaria; la bebida por elección siempre será el agua y dejar las bebidas azucaradas y el alcohol para “un consumo esporádico”.
- Potenciar el consumo de probióticos, las bacterias que se pueden encontrar en fermentos como el chucrut, el kimchi, lácteos fermentados, kéfir, y yogur natural de calidad, y prebióticos, que son el alimento para las bacterias como espárragos, alcachofas, cebollas, ricos en inulina, almidón resistente que encontramos en la patata, arroz, avena, para tener una flora intestinal lo más variada y rica posible”.

