*.- Inconformidad policial

Visión política.

Por: Fernando Cruz López.

 

En verdad que da tristeza ver las condiciones muchas veces insalubres en las que viven los elementos de la policía estatal en el interior del estado, hacinados en barracas improvisadas, no tienen instalaciones dignas, sus jornadas de trabajo son de tiempo completo con apenas unas horas de descanso y para acabarla de amolar tienen que salir muchas veces a detener y extorsionar a la ciudadanía con cualquier pretexto para lograr obtener la cuota que desde la capital del estado les exigen.

 

Eso ha sido siempre, es una vieja costumbre hecha casi ley en las filas de la policía estatal que en verdad creyó que con el gobierno de la nueva primavera todo cambiaria, en verdad le creyeron al secretario Iván García Álvarez y al Comisionado de la policía estatal, Plácido Jarquín, que mejorarían sus percepciones y que tendrían todo el equipo necesario para hacer su trabajo.

 

Han pasado ya dos años de la presente administración gubernamental y las cosas no cambian, pero lo que desato la actual inconformidad de los uniformados fue la amenaza de que más de 300 elementos serían despedidos por no haber acreditado el examen de control y confianza, que según denuncian, fue un proceso amañado, pues varios de ellos que tienen más de 20 años de servicio, ya habían pasado dicho examen muchas veces.

 

Lo más tremendo es que el secretario de seguridad pública, Iván García Álvarez, jamás se asomó por su cuartel, no dio la cara, como siempre lo ha hecho, tuvo que llegar la Titular del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, Karina Barón, quien no pudo solucionar nada, como negociadora nada más no dio el ancho. La tropa quería ver al capitán Iván García Álvarez, pues en su cara le querían decir lo que pensaban de él.

 

Independientemente de lo   que motivó el paro de policías, lo cierto es que ahí salieron a relucir de nuevo las extorsiones que los mismos uniformados sufren de parte de sus superiores, ahí mismo denunciaron  al Comisionado de la policía estatal, Plácido Jarquín, a  quien acusan de encabezar la mafia que los obliga a reportar las cuotas económicas mensuales.

 

Los uniformados  denunciaron que a dos años de haberles prometido equipo y uniformes nuevos, solo han recibido un uniforme de pésima calidad, que ante cualquier movimiento se rompe y tienen que comprar los elementos su propio equipo, aseguran  tambien que no le tienen confianza a los chalecos blindados, pues son inseguros.

 

En su protesta del pasado miércoles los uniformados expresaron que pueden soportar trabajar con el equipo pésimo que les dieron y hasta le llegan a poner gasolina de sus bolsillos a las camionetas,, pero lo que ya no aguantan es el trato indigno que les da el Comisionado Plácido Jarquín, su secretaria particular, Huri Jiménez Hernández y  su esposa Mariana González, quienes los humillan, insultan, maltratan y les cobran por cualquier trámite que hacen dentro de la misma corporación.

 

Ante la serie de quejas expresadas por los uniformados, el gobernador del estado debe ordenar una investigación a fondo para establecer que es lo que pasa al interior de la policía estatal, pues los uniformados ya están cansados del maltrato y de ver tanta corrupción de los jefes y nadie les dice nada… Sigame en X como @visiónpolitica7

 

 

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