América se agranda en CU y vence a Pumas
Las Águilas vencen a Universidad y confirman su alza en el torneo. Matosas logra su primera victoria en un clásico, mientras los universitarios empiezan a rezagarse en el torneo
HIGINIO ROBLES LEÓN
CIUDAD DE MÉXICO
América solo necesitó una jugada no más para llevarse los tres puntos del estadio Olímpico. Pumas hizo un buen partido, asumió su condición de local y su necesidad de sumar, pero no estuvo fino en la delantera. Las Águilas supieron reorganizarse, sufrir, pero de igual modo resistir en defensa, y la jugada que tuvieron no la desperdiciaron. Darío Benedetto fue el hombre con el instinto fino, el que supo estar en el momento oportuno para marcar el único gol del juego, el que le dio la victoria al equipo de Coapa.
Pumas tuvo un inicio trepidante, el equipo de Guillermo Vázquez fue el que mejor interpretó el partido, mordió en el medio campo y tuvo más decisión para terminar sus jugadas. Universidad estaba más lúcido, mientras el cuadro de Gustavo Matosas lucía más dubitativo.
La presión de Universidad se vio reflejada desde el inicio del partido, el cuadro universitario tuvo dos avisos: un cabezazo de Alcoba que se fue desviado y un tiro de media distancia. Pumas estaba mejor conectado en el partido, entendía que para neutralizar a América era vital ganarle la posesión de la pelota en medio campo. Memo mandó a Totales, Cabrera y Cortés, quienes se imponían con claridad a los mediocampistas azulcrema.
América tuvo que hacer modificaciones, Pellerano no se logró recuperar de la lesión de la semana pasada y su lugar fue cubierto por Daniel Guerrero, quien estuvo acompañado por Sambueza y Martínez, pero este trío no lograba procesar el juego americanista, carecieron de balón y por ende de proyección ofensiva para Oribe y Benedetto.
Universidad estaba mejor conectado y en América no había certeza, no daba con la tecla para detener los arribos universitarios, que si bien carecían de peligro, procuraban terminar sus jugadas. Tan enchufado estaba Pumas que hubo un lapsos en el que América no veían la pelota y sus jugadores solo se dedicaban a corretear a los felinos.
El aviso más peligroso llegó por conducto de Eduardo Herrera, el delantero universitario sacó un fuerte tiro con la pierna zurda que Moisés Muñoz desvió a tiro de esquina con la pierna. Pumas dominaba y Matosas hacía lo posible por reorganizar a su equipo y que dejara de padecer.
Las Águilas empezaron a tener más orden, Pumas dejó de merodear al arco de Muñoz; sin embargo, en ataque el cuadro americanista seguían sin producir alguna jugada que inquietara a Alfredo Saldívar. Fue hasta el minuto 34 cuando hubo noticias de la presencia de Benedetto y Oribe, una conexión que tampoco arrojó peligro, pero que al menos sirvió para que los atacantes azulcrema pasaran lista.
Solo hasta los minutos finales del primer tiempo América tuvo más lucidez, un tiro de esquina fue cabeceado por Paul Aguilar y la pelota dio en el palo, fue la acción más peligrosa de los visitantes que también dispusieron de un contragolpe que fue desmantelado por un cruce oportuno de Verón.
Para el segundo tiempo, Universidad mantuvo la tónica, presionó y se acercó con un tiro de Sosa, y después con otro tiro libre Cabrera, ambos bien solventados por Muñoz. Pero América es un equipo que sabe sufrir, que no se tensa en la adversidad y su respuesta fue lapidaria.
El contragolpe de América es legal, sobre todo porque cuenta con dinamita pura. Al 51′, Sambueza sacó un tiro con la zurda que Saldívar manoteó de buena forma, pero la pelota quedó libre en el centro del área y Benedetto puso el primero con un toque suave. Las Águilas empezaron a encontrar más espacios y cada contra transmitía una fuerte sensación de peligro. Sambueza se perdió el segundo, porque Saldívar tuvo una buena reacción en un mano a mano con el argentino.
Pumas cambió y Memo mandó a Ramos para rescatar el juego, el partido había caído en el escenario ideal para América y no había otro camino para Universidad que ser valiente, aunque con esto corría el riesgo de quedar expuesto en defensa, algo que las Águilas esperaban explotar.
Pumas presionaba, América se fajaba en defensa y desprendía con velocidad. Las Águilas estaban más finas, porque la entrada de Arroyo le dio más sentido al aparato ofensivo azulcrema. Dante tuvo la jugada del empate, pero su tiro fue tapado por Muñoz que había sostenido al equipo en el primer tiempo y lo seguía haciendo en el complemento.
El ímpetu felino era constante, también la solidez de los de Coapa en la parte defensiva. Britos entró para buscar ser más punzante al ataque universitario. Moisés Velasco hizo lo propio en el mediocampo azulcrema, para bajar las revoluciones y tener más posesión.
Pumas luchó hasta el final. América resistió de igual manera. Universidad queda rezagada, tendrá que empezar a sacar el ábaco para cuadrar sus números y opciones de Liguilla. Y las Águilas salen fortalecidas, Gustavo Matosas ganó su primer clásico y su equipo sigue en ascenso
