Enrique Audiffred, un impulsor de la cultura
El imparcial
Actor de teatro, investigador y promotor del arte popular, el recién fallecido es recordado como una persona comprometida con Oaxaca.
En días pasados, el 12 de octubre, falleció el señor Enrique Luis Audiffred Bustamante, quien se desempeñara como gestor cultural, promotor del arte popular, del teatro indígena, entre otras áreas de la cultura y las artes en el estado de Oaxaca.
Su partida dejó un gran legado, especialmente para las comunidades de Oaxaca, a cuyos artesanos impulsó en ámbitos como la capacitación y la venta de sus productos.
A varios días de su fallecimiento, diversos personajes de la cultura de Oaxaca lo recuerdan como una persona tenaz, que emprendió varios proyectos de teatro, danza, arte popular y de investigación.
La escritora e investigadora Luz María González señala que Enrique Audiffred “fue un digno exponente y pionero del arte teatral indígena en Oaxaca, uno de los fundadores del grupo folclórico universitario, amante y promotor de las artesanías, creció -desde niño- entre telares que tenía su familia, nunca alcanzó grandes reconocimientos, a pesar de tener una gran labor, realizada con valor y paciencia”.
Promotor de los textiles
El cronista de la ciudad de Oaxaca, Jorge Bueno, explica que la labor de Audiffred empezó a muy temprana edad, recorriendo pueblos de la Costa y de algunas otras regiones del estado, “comprando para su señora madre” en un tiempo en el que apenas empezaba a comercializarse y entender el arte popular.
Se desempeñó como funcionario del Gobierno del Estado (en los periodos de Eliseo Jiménez Ruiz, Pedro Vásquez Colmenares, entre otros), donde estuvo al frente de Aripo (Artesanías e Industrias Populares), dependencia que sirvió para que en diversos pueblos se volvieran a establecer los telares, algunos tejidos y bordados, agrega.
Audiffred Bustamante investigó sobre los colorantes naturales “y realmente hizo una labor muy destacada, ya que a través de su empeño y constancia pudo revivir en un momento determinado los productos que ofrece la naturaleza para teñir. Y no se quedó ahí, sino que empezó a desarrollar una serie de proyectos para los artesanos oaxaqueños, sobre todo los textileros”, comenta el director de la Casa de la Cultura, Guillermo García Manzano.
Su relación con las culturas indígenas
Es una pérdida muy lamentable, porque fue uno de los grandes gestores culturales en Oaxaca, un hombre que siempre estuvo al lado de los indígenas, de promover y difundir la cultura indígena, que convivió con ellos, inclusive vivió un tiempo en los Mixes, estuvo participando en sus actividades y con sus actividades culturales, en Tlahuitoltepec, en Totontepec… incluso en Zacatepec, explica el promotor Sergio Cervantes.
Su legado en el teatro
Sobre su aporte al teatro en Oaxaca, Jorge Bueno refiere que “Enrique era amante de las artes, especialmente del teatro, practicó el teatro muy cerca de la señora Arcelia Yañiz. Fue actor, le gustó el poder, en escena, interpretar diferentes personajes que doña Arcelia le proponía”.
En este aspecto, fue el primero que hizo teatro indígena en Oaxaca, como indica el promotor cultural Sergio Cervantes:
“Hizo una obra de teatro dirigida principalmente a los niños, haciendo teatro escolar por primera vez en Oaxaca, en el Teatro Macedonio Alcalá, con obras de los cuentos mixes que él escenificó, con actores indígenas y músicos, llegando a gran número de funciones y una temporada de teatro mixe”.
Asimismo, fue uno de los grandes impulsores del grupo folclórico universitario, que ha perdurado por tantos años y del que nacieron otros más.
“Es el primero que, a pesar de las limitaciones económicas, lo recordamos ensayando en su casa (en avenida Independencia) y que muchos de los trajes los prestaba él.
Desafortunadamente, ya falleció, pero merece un reconocimiento de Oaxaca hacia él porque se entregó totalmente”, señala Cervantes.
Un oaxaqueño tenaz, al que hay que reconocer
Enrique Audiffred era una persona a la que no se le ha hecho justicia en cuanto a reconocimiento, porque destacó en muchas áreas de la cultura; fue hijo de dos personajes muy avocados a la historia, al arte popular, explica el director de la Casa de la Cultura Oaxaqueña.
“Enrique tuvo, entre sus virtudes, el ser muy tenaz, y se hizo actor, director y promotor. A él le debemos en gran parte el teatro indígena, en donde hizo una diferenciación con el teatro normal, en uno se actúa (el normal), en el otro se dan rituales, se vive (el indígena)”.
Además, fue parte de compañías de teatro muy importantes de Oaxaca, al lado de Rodolfo Álvarez, entre otros personajes.
“Es una de las personas a las que con toda justicia hay que homenajear”, finaliza.
