El salario mínimo hace que los mexicanos sean pobres extremos
El Secretario de Desarrollo Económico del Gobierno del Distrito Federal (GDF), Salomón Chertorivski Woldenberg, señaló que el salario mínimo de México es el más bajo de toda Latinoamérica
Foto: JM
Martes 4 de noviembre de 2014
Oaxaca, Oax.-
El Secretario de Desarrollo Económico del Gobierno del Distrito Federal (GDF), Salomón Chertorivski Woldenberg, se pronunció en Oaxaca porque desaparezca la zona B para quedar en el país una sola zona que rija el salario mínimo, que en México es el más bajo de toda Latinoamérica, lo que hace que los mexicanos sean pobres extremos.
Entrevistado antes de participar en el seminario “El salario mínimo en Oaxaca y políticas de recuperación salarial”, el funcionario del Gobierno del Distrito Federal ilustró cómo iniciar una política nacional para recuperar el salario mínimo, que ha perdido el 75 por ciento de su poder adquisitivo en los últimos 35 años.
Chertorivski, admitió que en México la política económica es la menos pública, la que menos se discute, por eso respaldó la propuesta de Miguen Ángel Mancera de iniciar con un primer incremento al salario mínimo en el 2015, que vaya de los 67.29 pesos de la zona A para llevarlo a 82.86 pesos, porque es lo que el Coneval ha referido como la línea de bienestar mínimo.
Precisó que esa cifra es lo que un adulto y un dependiente requieren para poder consumir las calorías mínimas necesarias diarias; y a partir de ese incremento iniciar una política anual de recuperación hasta llegar a los 171 pesos, que es necesario para adquirir una canasta alimentaria y no alimentaria.
El especialista reconoció que en México sí ha aumentado la economía, pero los salarios no han crecido aparejados, lo que significa que el salario mínimo de México es el más bajo de toda Latinoamérica y es el que más lejos está de poder cubrir la línea de pobreza. “Un mexicano que gana el salario mínimo no solamente sigue siendo pobre, sino que es pobre extremo, porque no puede adquirir ni siquiera una canasta alimentaria”, señaló Salomón Chertorivski.
Ilustró que en otros países del mundo en donde se han iniciado políticas de recuperación, el impacto directo de incrementos al salario mínimo ha demostrado una disminución importante de la desigualdad, de la pobreza en el sector menos calificado del mundo laboral y un fortalecimiento del mercado interno.
Recordó que el salario mínimo en México empezó una caída tremenda a partir de 1976 y cayó hasta el año 2000, y aunque en la última década se ha estabilizado, pero en un nivel muy bajo que hoy logra que un mexicano puede comprar solo una cuarta parte de los productos de lo que ganaba a finales de los años 70.
“Es imposible que un mexicano que gana un salario mínimo pueda alimentarse él y un dependiente”, afirmó Salomón Chertorivski, tras confiar en que una vez que se incremente el salario mínimo en México en el mercado formal, empieza a impactar en los demás sectores.
De la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, Chertorivski apuntó que ese organismo “nos ha quedado a deber” y se pronunció por una mayor transparencia y autonomía para deliberar, porque los minisalarios no han crecido y solamente han servido para controlar la inflación.
