Mi Wow es el alimento para perro que nace en La Laguna con ciencia, precio y corazón
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), casi el 70% de los hogares mexicanos convive con al menos una mascota, lo que representa más de 80 millones de animales de compañía

EL HERALDO DE MÉXICO
Grupo SIMSA lanza su primera marca de nutrición canina en la Comarca Lagunera, apostando por una fórmula balanceada y accesible que responde al boom del mercado de mascotas en México
En México, el perro ya no vive en el patio. Hoy duerme en la cama, tiene veterinario de cabecera y su alimentación es una decisión que millones de familias toman con la misma seriedad que la propia. En ese contexto, Grupo SIMSA —conglomerado lagunero con más de medio siglo de historia en sectores como energéticos, transporte y tiendas de conveniencia— dio un paso que pocos esperaban: lanzar su propia marca de alimento para perro. Se llama Mi Wow, y llegó al mercado el pasado 1 de junio.
La noticia no es menor. Detrás de una bolsa de croquetas hay toda una apuesta nutricional, logística y comercial que habla tanto de lo que los mexicanos exigimos hoy para nuestras mascotas, como de la capacidad de una empresa regional para competir en una industria que en 2024 generó cerca de 3,640 millones de dólares solo en alimentos para animales de compañía en el país.
Un mercado que ya no tiene vuelta atrás
Las cifras del sector son contundentes. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), casi el 70% de los hogares mexicanos convive con al menos una mascota, lo que representa más de 80 millones de animales de compañía. Los perros son, por mucho, los más numerosos: se estiman 43.8 millones en todo el territorio nacional.
El mercado de cuidado de mascotas en México alcanzó los 5,661 millones de dólares en 2025, y se proyecta que superará los 8,400 millones para 2034. A este fenómeno le han calificado como la humanización de las mascotas. Las familias mexicanas, especialmente en zonas urbanas y con ingresos medios en crecimiento, han elevado el estándar de atención que dan a sus animales de compañía.
En ese panorama, el segmento de alimento seco —las llamadas croquetas— sigue siendo el pilar de la dieta canina en la mayoría de los hogares, no solo por su practicidad y precio, sino, como la ciencia ha documentado, por sus genuinos beneficios nutricionales.

Por qué las croquetas son una decisión nutricional seria
Existe un prejuicio extendido que asocia el alimento seco con una opción de segunda categoría frente a dietas caseras o alimentos húmedos. La evidencia científica y veterinaria señala lo contrario.
El alimento seco para perro está formulado para ser una dieta completa y equilibrada: aporta proteínas, carbohidratos, grasas saludables, vitaminas y minerales en proporciones calculadas para cubrir las necesidades fisiológicas del animal. A diferencia de la comida casera, que puede presentar déficits nutricionales difíciles de detectar a simple vista, las croquetas de calidad están diseñadas para cumplir estándares establecidos por organismos especializados en nutrición animal.
Uno de sus beneficios más documentados es el efecto sobre la salud dental. La textura crujiente del alimento seco genera una acción mecánica de limpieza que reduce la acumulación de sarro y placa bacteriana con cada bocado. Si bien no sustituye la higiene dental activa, representa un complemento cotidiano que marca diferencia a mediano y largo plazo en la salud bucal del perro.
El alimento seco también destaca por su densidad nutricional: aporta una mayor cantidad de nutrientes por gramo de producto que el alimento húmedo, lo que lo hace más eficiente desde el punto de vista económico y digestivo. Además, su bajo contenido de humedad permite una conservación prolongada una vez abierto el empaque, sin necesidad de refrigeración, lo que facilita la organización de las comidas diarias.
Otro aspecto frecuentemente subestimado es el control de porciones. Alimentar a un perro con croquetas permite medir con precisión la cantidad de alimento ingerido, lo que ayuda a prevenir la sobrealimentación y el sobrepeso —uno de los problemas de salud más comunes en la población canina mexicana. Un perro con peso adecuado tiene menor riesgo de desarrollar enfermedades articulares, cardíacas y metabólicas a lo largo de su vida.
Las croquetas también contienen micronutrientes —vitaminas del complejo B, vitamina E, calcio, fósforo, zinc— que participan en procesos fisiológicos vitales: desde el desarrollo muscular y la mineralización ósea, hasta la salud de la piel y la calidad del pelaje. Grasas saludables como el aceite de pescado o de pollo, incorporadas en las fórmulas, contribuyen directamente a un manto más brillante y a una piel menos propensa a irritaciones.

Mi Wow es la apuesta nutricional de SIMSA
Mi Wow llega con una propuesta centrada en tres pilares que los especialistas en nutrición canina consideran fundamentales: alimentación balanceada, desarrollo óseo y salud del pelaje y los dientes. La fórmula está diseñada para cubrir las necesidades cotidianas de perros adultos, en un formato de saco de 20 kilogramos que maximiza el rendimiento por peso adquirido.
La marca nace en el seno de un grupo empresarial que no es ajeno a la distribución de alimentos y bienes de consumo. Grupo SIMSA —fundado en 1967 en Torreón por Salomón Issa Murra como una empresa de gas LP, y consolidado décadas después en un conglomerado con presencia en 17 estados de la República y más de 6,700 colaboradores— tiene en su ADN la capacidad logística para llevar productos a miles de hogares. Esa infraestructura es, precisamente, uno de los activos más valiosos de Mi Wow.
Precio y entrega son la ecuación completa
En tiempos de presupuestos ajustados, el costo de la nutrición animal pesa en la economía familiar. Mi Wow entra al mercado con un precio de lanzamiento de 300 pesos por saco de 20 kilogramos en puntos de venta presenciales, y 330 pesos con entrega a domicilio. La diferencia —apenas 30 pesos— hace que el servicio a domicilio sea una opción real, no un lujo.
Los canales de distribución elegidos hablan de una estrategia pensada para el ciudadano de a pie: misceláneas del barrio, estaciones Combugas, ONE y Mi Gasolina, presentes en múltiples puntos de la región. No se trata de una marca que llega a las grandes cadenas de autoservicio dejando fuera a quienes no tienen acceso a ellas, sino de un producto que busca estar donde la gente ya compra lo que necesita para el día.
El precio por kilogramo —15 pesos en precio de mostrador— la posiciona como una alternativa económica dentro del mercado de alimento seco, sin renunciar al discurso nutricional. En un segmento donde la carga de nutrientes, digestibilidad y calidad de ingredientes varía enormemente entre marcas, el reto de Mi Wow será demostrar que accesibilidad y nutrición no son objetivos contradictorios.
El perro como miembro de la familia
La irrupción de Mi Wow en el mercado no es un acontecimiento aislado. Es parte de una transformación cultural que ha reconfigurado la relación entre los mexicanos y sus mascotas. La humanización del perro —verlo como un miembro más de la familia, con necesidades específicas de salud, bienestar y alimentación— ha elevado el piso mínimo de exigencia que los dueños responsables aplican a la hora de elegir qué les dan de comer.
Hoy, comprar croquetas ya no es un acto automático. Es una decisión que involucra leer etiquetas, comparar precios, evaluar ingredientes y, cada vez más, consultar con el veterinario. En ese nuevo escenario, una marca que logre combinar transparencia nutricional, precio accesible y comodidad en la entrega tiene un espacio genuino que ganar.
Grupo SIMSA, con décadas de experiencia en la distribución de bienes esenciales para los hogares laguneros, apuesta a que ese espacio es Mi Wow.
