España espera a Sheinbaum para reanimar lazos con “el país hermano”
En la visita de Claudia a Sheinbaum, se espera que se reúna con Pedro Sánchez, anfitrión de la 'Global Progressive Mobilisation'.

MILENIO
Dentro de un par de días, Claudia Sheinbaum visitará España y con ello pondrá fin al desencuentro diplomático entre los dos países con gobiernos ideológicamente afines. La última vez que un mandatario mexicano visitó este país fue hace ocho años con Enrique Peña Nieto.
La presidenta mexicana participará el sábado en la Global Progressive Mobilisation, que terminará el domingo, una cumbre internacional que busca reagrupar a la izquierda progresista en un momento de cambio político global.
El evento, que surgió en Chile por iniciativa del entonces presidente Gabriel Boric, ahora se realizará en España y el anfitrión será el líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y presidente del gobierno, Pedro Sánchez.
La cumbre, que se celebrará en la Fira Gran Via de Barcelona, fue acordada por Sánchez, que es también presidente de la Internacional Socialista, y el líder del Partido Socialista Europeo (PES), Stefan Löfven, al que se unió la Alianza Progresista.
En el evento participarán partidos políticos, sindicatos, fundaciones y “think tanks” de todos los continentes con el objetivo de defender la democracia, los derechos fundamentales, la libertad de expresión y de prensa, la justicia social, la transición verde y combatir todas las formas de discriminación. Se calcula la asistencia de tres mil personas.
Reencuentros
Cuando el 30 de marzo la portavoz adjunta del PSOE, Enma López, anunció la realización del foro en Barcelona no estaba confirmada la presencia de Sheinbaum. Se informó que, entre otros, asistirían los presidentes de Brasil, Inácio Lula da Silva; Colombia, Gustavo Petro; y Uruguay, Yamandú Orsi; así como el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Fue hasta el día 10 de abril cuando la presidenta de México informó que viajaría a Barcelona y con ello pondrá fin a la sequía de ocho años de que un mandatario mexicano no visita España.
Sheinbaum viajará a Barcelona para la cumbre izquierdista. | Araceli LópezLa lectura de la prensa local es que la presencia de Sheinbaum en España fue impulsada luego de que hace un mes el rey Felipe VI reconociera que hubo “abusos y controversias éticas” durante la colonización de América por parte de los conquistadores españoles.
Durante su sexenio, Andrés Manuel López Obrador solicitó al monarca que pidiera perdón a los pueblos originarios de México por los abusos cometidos durante la Conquista del país —hace 500 años—, petición a la que Sheinbaum dio continuidad y que, tras las palabras de Felipe VI, la relación parece haberse recuperado.
En cualquier caso, Sheinbaum declaró que las diferencias “nunca” llegaron tan lejos como para cuestionar los vínculos diplomáticos y comerciales entre ambos países; aclaró que no se verá con el rey Felipe sencillamente porque su presencia en Barcelona no es una visita de Estado.
Con quien sí se encontrará es con Pedro Sánchez, que se ha esforzado por normalizar la relación con México, sobre todo a través del Ministerio de Exteriores, encabezado por José Manuel Albares.
Desde la casa presidencial de La Moncloa y el PSOE, mostraron su beneplácito por la participación de Sheinbaum en el foro y destacaron que México es un “país hermano” y gran aliado en América Latina.
Recordaron que México es también un socio estratégico fundamental para España. La república es el principal mercado para productos españoles en América Latina. El país europeo ocupa el segundo lugar en inversión extranjera directa en México, detrás de Estados Unidos.
Más de siete mil empresas españolas operan en México, con gran peso en el sector de servicios, energía, turismo y banca.
Respuesta a la derecha y ultraderecha
La cumbre internacional en Barcelona, en la que Pedro Sánchez y Lula son vistos como los protagonistas, busca reagrupar a la izquierda progresista en un momento de cambio político global. El presidente del gobierno español quiere aprovechar este encuentro para reforzar alianzas y dar un impulso común a las políticas progresistas a nivel internacional.
El evento responde así a encuentros internacionales de la derecha y la ultraderecha, incluido el organizado en marzo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida, y que se llamó Shield of the Americas Summit (Cumbre del Escudo de las Américas). Algunos de sus participantes fueron los mandatarios de Argentina, Javier Milei; Bolivia, Rodrigo Paz; El Salvador, Nayib Bukele; y el entonces mandatario electo de Chile, José Antonio Kast.
Donald Trump junto a los mandatarios que asistieron a la reunión ‘Escudo de las Américas’ | AFPEl acto de este fin de semana en la capital de Cataluña servirá también para lanzar un mensaje global de “no a la guerra” y aspira a proyectar a España como referente internacional del progreso.
La cita, además, pretende ser un primer encuentro al que después llegarán otros para dar continuidad a la movilización de los progresistas y reivindicar la unidad para no caer en la resignación frente a la “internacional ultraderechista”.
Fuentes de la organización del evento insisten en que la Global progressive mobilisation no se reúne en Barcelona contra Donald Trump, sino que quiere ofrecer su visión alternativa sobre cómo puede prosperar y responder ante los desafíos del presente y futuro.
La cumbre también pretende ser un evento clave en la socialdemocracia del siglo XXI para unir fuerzas y seguir trabajando políticas que consideran claves, enfocadas especialmente en democracia, feminismo, políticas verdes, migración, cooperación o industria.
PNMO
