En FOTOS: así se vivió el ESPECTACULAR ECLIPSE y la Luna de Sangre en México
A través de diversas fotografías se pudo apreciar la magnitud de este eclipse que tuvo como marco el cielo de todo México

EL HERALDO DE MÉXICO
Durante la madrugada de este 3 de marzo, mientras la mayoría estábamos durmiendo, la Tierra proyectó su sombra sobre la Luna y la transformó en un disco cobrizo suspendido en el cielo, tal y como lo describió la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El eclipse total de Luna que fue visible en la República Mexicana, es un fenómeno astronómico que no requiere telescopios ni filtros especiales: basta con mirar hacia arriba antes del amanecer pues ocurre todavía a estas horas, en lo último que podremos ver de este eclipse y también de la llamada Luna de Sangre.

La totalidad del eclipse lunar tuvo lugar en el transcurso de la madrugada, ofreciendo un espectáculo que se prolongará hasta las 08:23 de la mañana.

¿Qué ocurre durante un eclipse total?
Un eclipse lunar sucede cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y la Luna.
Nuestro planeta proyecta dos regiones de sombra: la penumbra, más tenue, y la umbra, oscura y definida. Cuando la Luna atraviesa por completo la umbra, el eclipse se vuelve total

A través de su gaceta, la UNAM explica que la Luna en sí no desaparece, por el contrario, adquiere un tono rojizo. Este fenómeno se debe a que la atmósfera terrestre filtra la luz solar: dispersa las longitudes de onda azules y permite que la luz roja — la misma que enrojece los atardeceres— se refracte y alcance la superficie lunar.
“En otras palabras”, dice la Máxima Casa de Estudios, “durante un eclipse total, la Luna está iluminada por todos los amaneceres y atardeceres del planeta al mismo tiempo. El eclipse fue visible en todo el territorio nacional, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan.
