Del secuestro a la confusión de Los Chapitos: las claves de la desaparición de los mineros en Sinaloa
Omar García Harfuch confirmó la mañana del 10 de febrero que los empleados de la mina fueron confundidos con "integrantes de un grupo antagónico"

Conforme avanzan las investigaciones tras la desaparecieron de 10 mineros de la empresa canadiense Vizsla Silver Corp, con operaciones en la ciudad de Concordia, Sinaloa, nuevos detalles siguen saliendo a la luz. Durante la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, reveló información relevante del caso.
García Harfuch informó que, tras las primeras detenciones de cuatro personas —realizadas por el Ejército—, se descubrió que los mineros fueron confundidos “con integrantes de un grupo antagónico“. “Esas son las primeras declaraciones. Vamos a tener más información y, por supuesto, vamos a tener más detenidos al respecto”, añadió el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.
Enfatizó también que la Fiscalía General de la República identificó a cinco de los 10 mineros que fueron privados de la libertad, mientras que los cuatro detenidos por el Ejército pertenecen a una célula del grupo criminal conocido como “Los Chapitos”, facción del Cártel de Sinaloa.
¿Qué se sabe sobre el caso de los mineros desaparecidos?

“Como sabemos, la lucha entre ellos es entre ‘Chapos’ y ‘Mayos’; entonces, estos sujetos, estos detenidos son de la cédula de ‘Los Chapitos'”, subrayó el titular de la SSPC.
Hasta el momento, las autoridades han logrado identificar a la mitad de los mineros desaparecidos. Como ya reportó El Heraldo de México, cinco de estos trabajadores fueron hallados sin vida en una fosa clandestina. Los empleados de la mina eran originarios de estados como Chihuahua, Guerrero, Oaxaca, Sonora y Zacatecas.
Priscila Murrieta, esposa de uno de los afectados —identificado como José Antonio Jiménez Nevarez—, comentó que dejaron de tener comunicación con los mineros desde el pasado 23 de enero y declaró que los superiores de su esposo la contactaron para confirmar que un comando armado los sustrajo del campamento en el que dormían.
Según indicó, 14 empleados habían sido secuestrados, 10 de ellos eran empleados de la minera y cuatro trabajaban en el área carretera de la zona.
En aquel entonces, Gustavo Rómulo Salas Chavez, fiscal de Sonora, declaró que ya se habían comunicado con sus homólogos de Sinaloa, quienes atienden el tema desde un inicio. “Ellos llevan la investigación y todas las investigaciones encaminadas a la localización y recuperación, en las mejores condiciones físicas, de las personas que tenemos conocimiento están privadas de su libertad”, puntualizó.
Conforme el caso tomaba forma, el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, anunció el 1 de febrero el despliegue de 1,190 elementos de seguridad para reforzar el operativo de búsqueda de los mineros desaparecidos, esto por instrucciones de Sheinbaum Pardo y de Ricardo Trevilla, secretario de Defensa Nacional.
Los refuerzos estaban compuestos de 800 elementos del Ejército, 270 de Fuerzas Especiales, 100 de la Guardia Nacional y 20 ministeriales, además de la participación de tres helicópteros artillados y dos aviones T6C-Texan, vehículos aéreos de entrenamiento básico y avanzado, utilizados para patrullaje e intercepción.
¿Quiénes son los mineros que han sido identificados?

El sábado 6 de febrero fue encontrada una fosa clandestina cerca de un rancho ubicado en la comunidad de El Verde con, al menos, 10 restos humanos. Tras una investigación, las autoridades confirmaron la identificación de cinco de ellos. Los mineros fueron reconocidos por familiares y seres queridos.
Tal y como reportó El Heraldo de México, los mineros sin vida que han sido identificados son José Ángel Hernández, originario de Zacatecas y que se había trasladado a la mina de Sinaloa con el objetivo de buscar un mejor salario; José Manuel Castañeda, geólogo de Guerrero que figuraba dentro de la lista de empleados de la minera; Ignacio Aurelio Salazar, también oriundo de Zacatecas y Jesús Antonio de la O Valdez, ingeniero en Ecología que fue despedido por el Colegio de Ingenieros en Ecología de Chihuahua.
