Católicos del Rosario rinden culto y celebran a la Santísima Virgen María
• Ella es promesa de salvación y nos invita a reconciliarnos con el Señor: Presbítero Ricardo Vásquez Ojeda

COMUNICADO
San Sebastián Tutla, Oax., diciembre 12, 2025.- Con devoción, respeto, solemnidad y gratitud, católicos de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario, se congregaron en su templo parroquial para con cánticos, oraciones religiosas, muestras de fe y amor, venerar en su día a la Santísima Virgen María, en su advocación de Guadalupe, patrona de América Latina.
Encabezados por su presbítero, Ricardo Vásquez Ojeda, este núcleo religioso a través de sus 10 capillas que conforman esta demarcación, al filo de las 6 de la mañana con cariño entonaron las tradicionales mañanitas a la emperatriz de las Américas. Integrantes de los diversos grupos de pastoral, con júbilo se congregaron en este recinto religioso y que al igual que en todo el país y América Latina celebran hoy la aparición mariana el 9 de diciembre de 1531, hace 484 años.

La Santísima Virgen de Guadalupe, también considerada Reina y Patrona de América, principalmente a través de la advocación de la Virgen de Guadalupe, proclamada “Emperatriz de América”, por el Papa Juan Pablo II y coronada recientemente como Reina de México y Emperatriz de América en 1895, fue venerada durante este día por católicos de las capillas Llano Verde, Ex Hacienda, Guadalupe, Candelaria, Santa Elena, La Peñita, Punta Vizcaya, Roma, Álamos y, Ampliación Santa Lucía en solemnes celebraciones litúrgicas y Santos Rosarios.
Niñas y niños, juventudes y adultos mayores, previamente a través del Santo Rosario, le agradecieron de buena voluntad con múltiples plegarias y alabanzas por su intercesión ante su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
“Gracias Madre mía, gracias morenita mía, Ave, ave María”, y otras voces más se escuchaba; otros de los presentes discretamente enjugaban sus lágrimas en gratitud a su infinita misericordia en este homenaje.
En santa celebración, el presbítero Ricardo Vásquez Ojeda, dio acción de gracias por todos los presentes y familias en su conjunto para que el Señor les llene de bendiciones, vida, salud, trabajo, bienestar y proteja de todo mal.
“Celebramos a nuestra Madre Santísima, aludía en reflexión al Santo Evangelio (Lucas 1, 26-38), y quién en su santa aparición pidió a Juan Diego le construyeran una ermita donde mostrara su amor, compasión y ternura. Yo soy la Madre del amor, del temor, del conocimiento y de la santa esperanza, es María llena de gracia que participa de muchos dones de Dios y entre ellos, la sabiduría.
Como madre nos ama y está al tanto siempre de nosotros, es la Madre del Amor. Cristo Jesús vino a enseñarnos el amor verdadero y ese amor es el mismo que la Virgen María nos muestra a nosotros. Recibimos el amor de Dios y debemos corresponder a él, manifestarlo a través de la obediencia que no esclaviza sino nos libera y glorifica a Dios.

María es madre del conocimiento, por ello, debemos estar abiertos como ella a la revelación del Señor para conocer la verdad, de lo contrario, podemos perdernos y tomar caminos equivocados.
María es la Madre de la Santa Esperanza, sobre todo en este tiempo de adviento en el cual Dios nos recuerda sus promesas al pueblo de Israel y que siguen vigentes para nosotros. María es promesa de la salvación, de la vida eterna y hacia ello tenemos que tener esperanza activa, para que todos nuestros proyectos estén orientados hacia la salvación, la redención definitiva. Ella nos va acompañando en nuestro caminar en nuestra vida cristiana.
Ojalá siga creciendo en nosotros el amor a Dios y que la Virgen María siga siendo un medio para llegar a Cristo.
La amamos si, pero nos falta mucho para corresponder al amor de Dios, purifiquemos constantemente nuestra devoción y actuemos conforme a ella como modelo de fe para nosotros como cristianos.
Disfrutemos su amor y no sólo la invoquemos en nuestras necesidades, agradezcámosle todos los dones que nos da con su consuelo y ayuda”, señalaba. ¡Viva la Madre de Dios!, ¡Viva la Reyna de los mexicanos!, ¡Viva la Virgen de Guadalupe!, coreaban y vitoreaban alegremente en este acto de fe los presentes en estas celebraciones. (Joel JAVIER)

