*.-Muy delicado.

Visión Política.

Por: Ferrnando Cruz Lopez.

 

 

Sin duda que la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de evaluar la repatriación de Ismael “El Mayo” Zambada, bajo el argumento de proteger el debido proceso y la soberanía nacional, ha generado un debate que podría tener serias implicaciones negativas para su administración. Aunque Sheinbaum insiste en que no se trata de defender al narcotraficante, sino de garantizar derechos consulares, la percepción pública y política puede jugar en su contra.

 

La verdad es que este caso ha sido aprovechado por sectores críticos para cuestionar la postura del gobierno, acusándolo de debilidad frente al crimen organizado o incluso de complicidad. La carta del Mayo, percibida por algunos sectores de la sociedad como una amenaza, pone en duda la capacidad del gobierno para mantener una postura firme y enérgica frente a los cárteles considerados ya como organizaciones terrooristas por los Estados unidos.

 

Dentro del propio partido Morena, esta polémica ya ha generado una serie de grietas entre quienes apoyan una postura soberana y quienes temen que esto afecte la imagen del partido que se ha visto muy ensuciada en los ultimos meses por ligar a algunos militantes del  partido con el crimen organizado

 

Ahora bien, la administración Trump ha utilizado amenazas arancelarias y demandas de extradición como herramientas para endurecer su postura contra el narcotráfico. Cualquier movimiento que parezca favorecer a un capo como Zambada podría tensar aún más las relaciones bilaterales y afectar acuerdos económicos clave.

 

Lo que sí es cierto es que México corre el riesgo de ser visto como un país que cede ante figuras criminales, como un país que saca la cara por un personaje que durante medio siglo permaneció en la clandestinidad al frente de un imperio criminal y nadie lo pudo tocar, lo que podría impactar negativamente en la reputación internacional de nuestro país.

 

 

Este caso no solo afecta a Sheinbaum, sino también a las instituciones mexicanas. Si se percibe que el gobierno cede ante presiones internas o externas, se fortalecería la narrativa de impunidad y debilidad institucional, erosionando aún más la confianza ciudadana en el Estado.

 

Finalmente aunque Sheinbaum busca proyectar una defensa de principios legales y soberanos, el manejo político del caso será crucial para evitar que este episodio se convierta en un lastre para su naciente gobierno y para el país…Sígame en X como @visionpolitica7

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