Portada Vida y Salud

Dolor de oído

 

El dolor en uno o ambos oídos puede deberse a varias razones, algunas no se relacionan con el oído en absoluto. La causa más frecuente de dolor de oído es el dolor en el oído medio que aparece cuando se bloquea el conducto entre el oído y la parte trasera de la garganta (trompa de Eustaquio). El oído medio es la cavidad pequeña y llena de aire que se encuentra justo detrás del delgado tímpano. Normalmente, el aire ingresa al oído medio a través de la trompa de Eustaquio e iguala la presión entre el oído medio y el oído externo. La trompa de Eustaquio también permite que el líquido salga del oído medio. Cuando esta trompa se obstruye e impide que el aire y el líquido fluyan libremente, aumenta la presión en el oído y causa dolor.

Si el líquido que se encuentra detrás del tímpano se infecta con virus o bacterias, causa una infección del oído medio que puede ocasionar dolor y fiebre.

Otras causas de dolor relacionado con el oído incluyen:

Lesiones.

Inflamación e infección del conducto auditivo externo (oído de nadador).
Infección del oído externo y el lóbulo de la oreja (celulitis).
Neuralgia, dolor causado por la irritación de los nervios del oído.
Puede sentir dolor de oído causado por dolor de garganta o por problemas en las articulaciones de la mandíbula llamados trastornos de la articulación témporo-mandibular (ATM).

Cuando una cantidad excesiva de cera bloquea el oído, puede sentir presión pero esto generalmente no causa dolor.

Síntomas

El dolor de oído se describe más frecuentemente como una sensación de presión en el oído que causa dolor. Esta sensación puede comenzar de manera gradual o repentina y ser muy intensa. Otros síntomas como la sordera parcial, la fiebre y el no sentirse bien, por lo general, pueden indicar la presencia de una infección de oído. Cuando se inflama el conducto auditivo externo o se rompe el tímpano, puede haber drenaje del oído. Si el tímpano se rompe debido a una infección del oído medio, a menudo el dolor se alivia porque se reduce la presión. En los niños pequeños, los únicos signos de una infección de oído pueden ser la fiebre, la irritabilidad y el tironeo de las orejas.

Diagnóstico

Las personas adultas y los niños mayores con presión o dolor leve de oído que no presentan fiebre ni sordera parcial, por lo general, no deben consultar a un médico. Este tipo de dolor generalmente se debe a una obstrucción en la trompa de Eustaquio.

Si el dolor de oído es más intenso o no existen otros síntomas, será una buena idea consultar a un profesional de la salud. Su médico le examinará los oídos, la nariz y la garganta y utilizará un aparato llamado otoscopio (instrumento iluminado) para observar el interior de los oídos y evaluar si hay enrojecimiento y acumulación de líquido detrás del tímpano. Podría soplar a través del otoscopio en el oído para ver si el tímpano se mueve normalmente. También podría examinar su audición. Una manera de evaluar si escucha bien podría ser frotando los dedos cerca de su oído.

Duración

El dolor de oído continuará hasta que desaparezca o se trate el problema que lo causó. Si el dolor se debe a una obstrucción en la trompa de Eustaquio, el uso de un descongestionante de venta libre puede servir para desbloquearla. El acetaminofén (Tylenol) o el ibuprofeno (Advil, Motrin y otros) disminuirán el dolor hasta que se trate o desaparezca la condición de fondo.

Prevención

Algunas personas, particularmente los niños pequeños, son más propensos a sufrir dolores de oído recurrentes. Si un niño continúa teniendo infecciones de oído frecuentes, mediante una cirugía, el médico puede introducir un tubo de ventilación en el tímpano para evitar que se obstruya (tape) el oído.

Los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de desarrollar infecciones del oído porque la leche materna contiene anticuerpos que los ayuda a protegerse contra las infecciones. Además, cuando un bebé toma del biberón, es más probable que el líquido se meta en la trompa de Eustaquio, en particular si el bebé toma el biberón mientras se encuentra recostado de espalda. Por este motivo, es mejor sostener al bebé al menos en una postura semi-erguida mientras come.

Los niños son más propensos a sufrir dolor de oídos si:

Han tenido infecciones de oído antes de cumplir un año.
Están expuestos al humo del cigarrillo frecuentemente.
Tienen antecedentes familiares de infecciones de oído.
Permanecen en guarderías.
Fueron prematuros o tuvieron poco peso al nacer.
Son varones (los niños tienen más infecciones del oído medio que las niñas).
Tratamiento

Los medicamentos para el dolor como el acetaminofén (Tylenol y otros) son los más eficaces para tratar los dolores de oído. El reposar el oído infectado sobre una almohadilla térmica puede brindar un poco de alivio. Para la obstrucción de la trompa de Eustaquio, los medicamentos utilizados con frecuencia incluyen los descongestionantes, los antihistamínicos y los mucolíticos (medicamentos que hacen que la mucosa sea menos espesa). Sin embargo, no se ha comprobado su eficacia.

Los niños con dolor de oído no deben tomar aspirina sin la aprobación del médico porque la aspirina se ha asociado con el síndrome de Reye, una enfermedad potencialmente fatal que puede ocurrir en niños que tienen ciertas infecciones vírales.

Si tiene una infección de oído, su médico puede esperar unos días antes de recetarle antibióticos para ver si esa infección mejora por sí sola. Si los síntomas son graves o duran más de un par de días, a menudo se recetan antibióticos durante un máximo de 14 días.

Cuándo llamar a un profesional

Llame a su médico si usted o su hijo tienen dolor de oído acompañado de fiebre o pérdida de la audición. Consulte a un médico si desarrolla una presión en el oído que dura varios días, aunque no tenga otros síntomas.

Pronóstico

Las perspectivas para la mayoría de los casos de dolor de oído son excelentes. El dolor de oído generalmente desaparece solo. Por lo general, el dolor de oído causado por infecciones desaparece después de unos días de comenzar con los antibióticos.

Deja un comentario