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Detrás de la noticia ¡Por quien les parió, combatan los feminicidios. Ni una Más!

Alfredo Martínez de Aguilar

Los feminicidios, se han convertido en impune orgía de sangre en México. Oaxaca, de ninguna manera, es la excepción a esta patética regla. Es resultado dramático de nuestra cruel realidad.
La subcultura de la violencia y la muerte ha cobrado carta de naturalización. Es parte de la cultura del machismo, pero también de la estupidez de los tecnócratas priistas y de los panistas.
Las instituciones nacionales, que mantenían a raya a la delincuencia, fueron desmanteladas por los ‘señoritingos’ de Miguel de la Madrid, sobre todo por Emilio Gamboa, hoy líder del PRI en el Senado.
La docena trágica de los presidentes panistas terminó de dinamitar a las instituciones nacionales. Vicente Fox y Felipe Calderón, hundieron al país en una espiral de violencia, sangre y muerte.
La estúpida guerra contra el narco, estallada por Calderón, ha matado más mexicanos que la peste negra. Uno de los sectores más victimados son innegablemente las mujeres.
Ante el baño de sangre a nivel nacional y estatal, no podemos menos que exigir a las autoridades de los diversos órdenes de gobierno: ¡Por la mujer que les parió, combatan los feminicidios!
Los servidores públicos jamás deben olvidar que tienen la oportunidad de servir a Oaxaca y a los oaxaqueños, gracias a que una mujer les trajo al mundo y que merced a otra mujer han logrado conformar una familia y preservar la especie, a través de sus hijos.
Sin considerar, desde luego, a las amigas, novias y amantes, en su caso, a quienes muchas veces dicen amar y respetar más que a las esposas o madres de sus hijos.

Como es lógico y natural jamás imaginan que algunas de sus mujeres en su calidad de madre, hermana, esposa e hija, pudieran ser víctimas de violencia o asesinato feminicida. Urge, pues, que cumplan su juramento laico de respetar y hacer respetar la ley.
El miércoles una niña de 10 diez años de edad fue asesinada en el municipio de Miahuatlán de Porfirio Díaz. De acuerdo a los informes policiales la niña murió en un presunto asalto.
En el ataque, su padre quien habría opuesto resistencia al asalto, resultó con una herida de bala en una de sus piernas. Otras versiones, señalan que pudo tratarse de un problema familiar luego de que el padre se negara en principio a recibir atención médica.
La aplicación del Sistema de Justicia Penal Adversarial obliga a ser extremadamente escrupulosos a las autoridades responsables en materia de seguridad pública, ministeriales y judiciales para evitar que se fortalezca la impresión ya generalizada en la población que protegen a los delincuentes al liberales so pretexto de no respetarse su presunción de inocencia y debido proceso.

Urge prevenir la violencia y muerte contra las mujeres educando a las nuevas generaciones en el respeto a éstas. Indispensable es la participación de los padres de familia hasta los maestros en el ámbito educativo, así como las propias autoridades en materia de seguridad pública, ministeriales y judiciales.
El presidente Calderón inició la estúpida guerra contra el narcotráfico porque buscó monopolizar familiarmente el negocio desde Michoacán. Felipe y Luisa María, dijo el capo Servando Gómez “La Tuta”, iniciaron su guerra en Michoacán por cuestiones personales, familiares.
En un video “subido” a YouTube el jueves 28 de noviembre de 2013, “La Tuta” asegura en un video que la senadora panista Luisa María Calderón pactó y mantuvo contactos con ese grupo criminal en los años 2006 y 2011.
Explicó que el conflicto entre su organización y la familia Calderón Hinojosa, surgió en noviembre de 2006 porque Los Caballeros Templarios habían plagiado a un primo del ex ocupante de Los Pinos, de nombre Alfonso Reyes Hinojosa.
Detalló que lo “retuvieron” porque tenía adeudos por 30 millones de pesos con cuatro pequeños empresarios de Morelia y que se negaba a pagarlos argumentando que no tenía que hacerlo pues era primo del entonces presidente (sic) electo.
“Nos pidieron la atención, la atención nos la pidió Luisa María Calderón Hinojosa, por medio de su hermano Juan Luis (Calderón), que por qué no soltábamos a la persona, que nos estábamos metiendo con la familia del presidente, a lo cual llegamos a un arreglo.
“Fue el primero de noviembre cuando retuvimos al señor, del 2006, y lo soltamos el 2 de noviembre de 2006, más o menos un mes antes de que tomara posesión el electo que era Felipe Calderón Hinojosa”, agregó.

Y así, por eso, ya ocupando militarmente Los Pinos, Calderón declaró la guerra a Michoacán.
Y con eso inició la cosecha de 70 mil cadáveres en su cuenta. A la fecha suman alrededor de 250 mil asesinatos y desapariciones, con un gran porcentaje de mujeres.
Los trágicos sismos del 7 y 19 de septiembre ocultaron los casos de violencia y muerte que no debemos olvidar. Uno de los casos es el asesinato de la estudiante de la UPAEP Mara Fernanda Castilla Miranda, presuntamente a manos del conductor de Cabify, una de las plataformas de transporte más modernas y, en teoría, más seguras, que protegió al asesino.
Había malestar porque el proceso al imputado tenía deficiencias, pero la confianza regresó cuando la Fiscalía de Puebla hizo la imputación de feminicidio a Ricardo Alexis. Durante la audiencia estuvo presente Gabriela Miranda, madre de la víctima. “Sin sentencia no habrá justicia”, dijo.

El caso ha sido mediatizado y es por ello que avanza, pero hay otros feminicidios sin resolver. Mariana “N”, joven estudiante de la BUAP, fue asesinada durante un asalto la noche del pasado sábado 30 de septiembre.
La Fiscalía General de Puebla asegura que su homicidio fue un “robo” y no hay elementos para considerarlo feminicidio, como lo señala la ley actualmente.
No olvidemos a ninguna mujer violentada o asesinada. No permitamos más violencia. No callemos nunca más. De ahí la importancia educativa y de concientización que busca la obra “Monólogos del Silencio Ni una Más” a cargo de la Compañía de Teatro “Las Máscaras”.
La puesta en escena, pretende contribuir a la visibilización del fenómeno de violencia feminicida, provocando en el espectador la reflexión y su involucramiento en dicha problemática.

Asimismo, pretende ser portavoz para hacer llegar la indignación y el reclamo a los espacios culturales, educativos, deportivos, entre otros, con el propósito de construir una sociedad más justa e igualitaria para romper el silencio.
En el escenario del Teatro “Juárez”, cinco mujeres sobre planchas de anfiteatro cubiertas con una sábana blanca, portan en el dedo pulgar del pie izquierdo una ficha de identificación tras haber sido asesinadas con violencia; las marcas en sus cuerpos son testigos de ello.
Acto seguido, el doctor Villa interpretado por Carlos Morelos Cruz, realiza su inspección de rutina con los cuerpos de las mujeres, quien es interrumpido por Miguel (Carlos Flores Morales), mismo que busca a su madre desaparecida, de quien refiere, había recibido amenazas de muerte.

Cuando salen del escenario, las cinco mujeres asesinadas por diferentes causas recobran vida una a una para exponer en qué circunstancias y bajo qué motivaciones fueron asesinadas en manos de hombres que fueron sus parejas o compañeros de trabajo.
Estela (Yésica López Salinas), Digna (Hele Aquino Méndez), Laura (Janet López Salinas), Cristina (Alejandra Círigo Velázquez) y Andrea (Jennifer López Salinas), son las mujeres asesinadas en diferentes circunstancias a manos de hombres que ejercieron violencia.

Durante sus representaciones, las protagonistas dejaron entrever las emociones y frustraciones que vivieron, las cuales impactaron entre las y los asistentes a la obra.
“Monólogos del Silencio Ni una Más” se presentó este viernes en el teatro “Juárez”, la cual tuvo una segunda presentación ayer jueves 5 de octubre a las 19:00 horas.
Su montaje, fue posible gracias al Consejo Ciudadano de Formación y Cultura Autogestiva, que dirige Jorge Luis Círigo Vásquez, en colaboración con la Regiduría de Igualdad de Género y de Derechos Humanos del Municipio de Oaxaca de Juárez y la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca.

 

 

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